jueves, 8 de noviembre de 2012

El grito de la mente crítica


(Esta entrada está por duplicado, proviene, de hecho, de Puño y Letra. No obstante, me parecía adecuado ponerla también aquí. Lo más filosófico que he escrito en PyL, y lo más político que he escrito en UncCharcodeIrrealidad.)

Cuando observas la realidad con un ojo crítico, aprendes a ver el mundo con otra perspectiva.
Se trata de ver el mundo con otra óptica, observando causas, consecuencias, procesos a largo plazo.
Cuando miras a la sociedad con esta mirada crítica, y piensas en los cinco millones y medio de parados, no piensas: "que mal esta el país". Sabes que esos parados tienen un origen, en la especulación y el ansia de riqueza, que les ha hecho pagar por los errores que otros han cometido.
Cuando miras de esta forma a la política, y ves que el partido del gobierno desangra continuamente a una población que ya sufre, no piensas "la política no sirve para nada". Sabes que ese gobierno tiene su origen en el miedo, además de en una cultura política basada en la inercia, la despreocupación, y en no calibrar las consecuencias políticas de un acto tan simple como votar, o no hacerlo.
Cuando observas detenidamente la economía y ves que los pobres cada vez son más pobres y los ricos cada vez más ricos, no piensas "eso ya se sabe y nunca va a cambiar". Piensas que es el macabro fruto de un sistema injusto, en el que contribuimos todos, por acción u omisión; en el que cada moneda de más que los ricos gastan en sus restaurantes, coches y viajes, es una moneda que se quita de la boca del resto.
Cuando eres consciente de todo esto, surge la indignación, la protesta; y "la sociedad" o "el mundo" reciben el nombre de capitalismo, y eres consciente de que existe la injusticia.
Pero todo cambia el día en el que a esos cinco millones y medio de parados se les añade uno mas. Todo cambia el día en el que hay una familia más en el camino del empobrecimiento. Todo cambia el día en el que te quitan esa moneda que te ibas a llevar a la boca, y contemplas, sin poder hacer nada, como otro se lo gasta en lujos, usurpados sin pudor ni vergüenza, ostentados con desprecio.
Todo cambia el día en que el parado eres tú, y la moneda es tuya.
Ese día el que observa críticamente la sociedad deja de ver el sistema como capitalismo, con los ojos de la indignación y la injusticia. Deja de pensar que el mecanismo de reparto de la riqueza es completamente desigual, que el paro esta causado por los intereses del sistema, o que la política es decadente.
Sencillamente, para él el sistema es ahora barbarie.
Para él, el paro, el empobrecimiento y la tristeza, engendros de la barbarie, consecuencias de un sistema que solo se expresa en términos de violencia, de desprecio y de egoísmo, son ahora bestias que arañan la puerta de su casa, que amenazan con entrar, y que empiezan a colarse poco a poco en su realidad vital.
En ese momento, ya no hay lugar para la indignación. Lo que antes era percepción consciente e interiorizada de la injusticia se transforma ahora en pura y desbocada rabia, en ganas de acometer contra todo, de destruir todo lo que es injusto y genera dolor e injusticia.
Ante la violencia del sistema, el que la sufre sin saber de donde viene esa violencia siente miedo y angustia. Pero el que la sufre y además comprende de donde viene, el que es capaz de reconocer a quien está provocándole dolor, ya no se acobarda, sino que alza la voz y grita, en una exclamación de ira desatada, de rabia, de rebelión.
Este grito rompe los oídos de quienes están alrededor. Suena muy fuerte, molesta, sobrecoge. Ya no es un enunciado que analiza, es un grito que se expresa con palabras de rabia, que busca la destrucción de aquello que odia. Este grito es violento, radical, y no admite réplicas.

No obstante, no se debe culpar al que grita. Este grito, en realidad, no tiene su origen en el oprimido. Es la cristalización de la violencia que la barbarie ha sembrado en él. Es sencillamente la reacción completamente natural y necesaria, fruto de esta violencia, y que demuestra que en el oprimido aún queda algo de humanidad. El oprimido, como simple receptáculo de la rabia, tan solo actúa por un condicionamiento natural.
No se le puede reprender el grito.

lunes, 30 de abril de 2012

Nos hacemos viejos

Parece mentira la capacidad que tiene la mano invisible que llamamos destino (no es la misma mano invisible que la de Adam Smith) nos hace perdernos en los lugares más insospechados. Fijaos hasta que punto llega esto que he acabado ni más ni menos que aquí, en este blog olvidado y abandonado que más de una vez he pensado en sacrificar. Y sobre todo ahora, que su primo el politizado Puño y Letra copa toda mi producción escrita.
Ultimamente me ha dado por pensar que he madurado, que he dejado atrás una etapa de mi vida, y que el estrés, y la realidad observada en toda su complejidad sociológica y en toda su crueldad real me habían hecho dejar atrás a un yo inmaduro y despreocupado para dejar sitio al nuevo yo.
Sin embargo, revisando los escritos del verano de 2009  en adelante, mi yo de los 16 años se me ha encarado para echar por tierra cualquier acusación de inmadurez. Me he sorprendido a mi mismo con pensamientos mucho más profundos y con un lenguaje mucho más elaborado; en definitiva, a un yo más joven y soñador, menos metido en la realidad aunque interesado por ella.
Ahora, el mundo me tiene secuestradas las ganas, el tiempo y el arte para escribir como lo hacía. No obstante, no tengo ninguna duda de que si mi yo de los 16 viniera a hacerme una visita, solo podría extraer una conclusión:
- ¡Que viejo estás!
Lo siento, uncharcodeirrealidad, y gracias por estar ahi para recordarme lo que un dia fui, y que todavía guardo con cariño, aunque seguro de que no va a volver, o al menos no en la misma forma.
Pero que se le va a hacer, el yo con el que me he encontrado es un yo que, a pesar de tener EQF, SJO, y las Letras, no se había encontrado con 2012, Sociología, la Política, Valencia, el gobierno del PP, los recortes, el paro, el curro, la falta de tiempo, y todo un arsenal de espadas de Damocles que amenazan con descolgarse en cualquier momento y acabar con lo que se daba.
Pero siempre nos quedará el recuerdo de aquella época dorada.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Silencio verde

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Noche cerrada de mayo

Cerrada para tí y para mí

Y cerrados nosotros para ella

Cerrados en nosotros.

Brazos que cuelgan de mi cuello

Y ojos que miran en silencio

Ojos verdes que me miran

En silencio verde

La noche silenciosa tiene celos

Celos de noche entrada en años

Que tantos amores ha visto

Solitaria y envidiosa

Por ser negro su silencio

La noche nos mira, furiosa

Y poco a poco se acaba,

Se cierra y yo con tu silencio

tu silencio verde

tu besos verdes no suenan

pero en el fondo suena un trueno

rugido envidioso de la

noche que rompe el silencio.

El silencio verde

un abrazo no rompe el silencio,

pero huele a verde, como él

como tú

y por un momento, incluso

agradezco el trueno celoso

la noche se cierra para nosotros

envidiosa, nos echa fuera

y con ruidos de un cielo

cada vez menos negro

busca romper tu silencio

tu silencio verde

pero tu te separas de mi

solo un poco, no te vas

y volviendote verde hacia mí

cierras la noche con tu risa

risa blanca que rompe tu silencio

tu silencio verde


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jueves, 7 de abril de 2011

Palabras prestadas

De nuevo vuelvo a actualizar este blog que cada día se parece más a un cadáver cibernético, y del que parecen acordarse más los demás que yo mismo; de nuevo lo actualizo, y de nuevo lo hago con palabras prestadas, esta vez de un amigo que quiere que sea su mediador hacia el mundo, que ponga voz a su grito. Un grito que os muestro sin más preámbulos:

EL AMOR

Según la real academia española de la lengua se denomina amor a aquello Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

El amor como el amar es algo que todo ser humano ha tenido desde que naces como por ejemplo el amor a una madre el amor a tu padre, hermano… a lo que también se le puede denominar afecto. A lo que yo me quiero referir es al hecho de amar la cantidad de alegría, de felicidades, de sonrojos que te puede dar esta palabra, lo que sientes cuando tu amor es correspondido, la sensación de que te amen esa sensación hay que vivirla no puedes contarla con meras palabras.

Podríamos decir que hay una gran diferencia entre amor y amar aunque no lo parezca, más que nada lo digo por experiencia propia porque tu puedes amar con toda tu alma a una persona pero si esa persona no siente el mismo amor por ti ya te puedes hacer castillos en el aire pero que nunca te amara, porque del dicho al hecho hay un gran trecho.

Dentro del amor entre dos personas en mi opinión la palabra que mejor te puede sentar , la que te hace sonreír , sonrojarte o simplemente que haga que te quedes sin palabras es escuchar un simple te quiero una palabra que te la digan en cualquier sitio en el lugar más remoto del mundo si te la dice una persona especial nunca pierde su verdadero significado , ya que si ese te quiero se dice por decir se queda en una simplemente de ocho leras y las palabras se las lleva el viento , mientras que si ese te quiero sale de esa persona especial , de esa persona que cuando piensas en te brilla la mirada , en esa persona que en cualquier momento que pienses en ella te sale esa sonrisa que nadie si no tu entiende por qué sale , ese te quiero hace de que tus labios salgan otros y los que hagan falta y siempre seguidos de una pequeña sonrisa.

Ya que amigos no hay mejor cosa que amar y ser amado, disfrutar de ese momento y si algún día te quedas sin esa persona especial a la que tanto querías no llores por eso no vale la pena amar en balde sino sonríe y acuérdate de todos esos te quiero

que te dijo de todos esos momentos en los que se paraba el tiempo con un solo beso. Pero si de verdad es tan grande ese amor lucha nunca te rindas y si te caes levántate ya que el amor mueve montañas pero nunca llegues a obsesionarte por amor por que si al final no es correspondido nunca llegaras a conocerlo que es amar ya que estarás sufriendo por AMOR.

Y para terminar como dijo el gran Lope de Vega :

huir el rostro al claro desengaño,

beber veneno por licor süave,

olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,

dar la vida y el alma a un desengaño;

esto es amor, quien lo probó lo sabe.

domingo, 13 de febrero de 2011

Tuya será la tierra

Rudyard Kipling
Rudyard Kipling, poeta periodista y novelista inglés nacido
en Bombay en 1865 y ganador del nobel de literatura en 1907


If…

If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you;
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
Or, being lied about, don't deal in lies,
Or, being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise;

If you can dream - and not make dreams your master;
If you can think - and not make thoughts your aim;
If you can meet with triumph and disaster
And treat those two imposters just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to broken,
And stoop and build 'em up with wornout tools;

If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breath a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: "Hold on";

If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings - nor lose the common touch;
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run -
Yours is the Earth and everything that's in it,
And - which is more - you'll be a Man my son!






Si puedes mantener la cabeza cuando todo a tu alrededor
pierde la suya y te culpan por ello;
Si puedes confiar en ti mismo cuando todos dudan de ti,
pero admites también sus dudas;
Si puedes esperar sin cansarte en la espera,
o, siendo engañado, no pagar con mentiras,
o, siendo odiado, no dar lugar al odio,
y sin embargo no parecer demasiado bueno, ni hablar demasiado sabiamente;

Si puedes soñar-y no hacer de los sueños tu maestro;
Si puedes pensar-y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
Si puedes encontrarte con el triunfo y el desastre
y tratar a esos dos impostores exactamente igual,
Si puedes soportar oír la verdad que has dicho
retorcida por malvados para hacer una trampa para tontos,
O ver rotas las cosas que has puesto en tu vida
y agacharte y reconstruirlas con herramientas desgastadas;

Si puedes hacer un montón con todas tus ganancias
y arriesgarlo a un golpe de azar,
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y no decir nunca una palabra acerca de tu pérdida;
Si puedes forzar tu corazón y nervios y tendones
para jugar tu turno mucho tiempo después de que se hayan gastado
y así mantenerte cuando no queda nada dentro de ti
excepto la Voluntad que les dice: “¡Resistid!”

Si puedes hablar con multitudes y mantener tu virtud
o pasear con reyes y no perder el sentido común;
Si ni los enemigos ni los queridos amigos pueden herirte;
Si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado;
Si puedes llenar el minuto inolvidable
con un recorrido de sesenta valiosos segundos.
Tuya es la Tierra y todo lo que contiene,
y —lo que es más— ¡serás un Hombre, hijo mío!

lunes, 6 de septiembre de 2010

Vuelta a Casa


Aquel había sido sin duda un verano extraño. El escritor llegó a su casa, y tuvo que rebuscar en lo más profundo de la maleta para encontrar la llave que abría la puerta. estaba doblada y oxidada; la falta de uso habían hecho estragos en la pequeña pieza metálica. El picaporte parecía resistirse a la entrada de la llave, y la puerta parecía sellada, hinchada por el calor soportado, aunque finalmente, recordó como era aquello de abrirse.
El escritor entró en la que durante lo que los mortales llaman el año lectivo había sido su casa, aunque cada vez en menor medida. El abandono había comenzado a hacerse ver antes del comienzo del calor, y ahora era el dueño absoluto de aquel espacio. Toda la casa olía a cerrada, a ropa apolillada, humedad y excrementos de pequeños animales que sin duda pulularían a sus anchas por aquel piso, sin ser estorbados por nadie. El escritor dejó la maleta junto al mueble de la entrada, que pareció adoptar un aura hostil hacia aquel objeto que se había convertido ya en extraño. Avanzó por el pasillo, y accionó el interruptor de la luz, para comprobar que una de las dos bombillas del pasillo no funcionaba, seguramente por el desgaste sufrido a causa del desuso.
Quedaba pues el escritor plantado en el pasillo de su casa, con una bombilla cubierta de polvo arrojando una trémula luz sobre su cabeza, y la parte más alejada del pasillo cubierta por unas tinieblas que bien podrían esconder alguna otra sorpresa que por allí ya sería más habitual que él mismo. Avanzó hacia el pasillo oscuro, confiado en que la abandonada vivienda no hubiera dejado entrar todavía a ningún inquilino inesperado, y aferró la cinta que tenía que hacer que la persiana de la ventana del pasillo se alzara con el traqueteo propio de las persianas al subir. Estiró la cinta hacia arriba, y l persiana se alzó un par de dedos, lo suficiente para dejar entrar un haz de luz que iluminó por un momento la pared del lado contrario, para después caer son un sonoro golpe, típico de una persiana al romperse, y provocar que la apertura que había estado antes en la parte inferior de la persiana se desplazara ahora hacia el extremos superior, arrojando un haz de luz sobre el pasillo.
Cuando el polvo levantado por la rotura de la persiana se estaba aposentando, el escritor creyó percibir un movimiento en el fondo del pasillo, allí donde se abría la puerta de su habitación.
En ese momento, un escalofrío le heló la sangre, empezando por el corazón, y recorriéndolo hasta el capilar más diminuto de los dedos de las manos.
El escritor acababa de recordar qué había dejado en su habitación tras su marcha.
A quien.
De nuevo un movimiento, y la oscuridad del fondo del pasillo fue interrumpida por la forma de un objeto que rodaba por el suelo hacia él. Un cuenco negro de plástico que giró ante él hasta caer sobre su base, limpio y vacío, pero con los bordes repletos de marcas que revelaban que unos dientes se habían clavado no pocas veces en él. En un lateral del cuenco, todavía se conservaban unas letras blancas que se entrelazaban formando la palabra:
- Charco
La inscripción del cuenco se materializó en sonido a través de la boca del escritor, que pronunció este nombre dirigiéndose a la oscuridad que inundaba el extremo del pasillo, no muy seguro de querer que ésta le respondiera. Avanzó un pie hacia delante, y retrocedió con el otro, indeciso. Se aferró con una mano al marco de la ventana, mientras alargaba la otra hacia delante, y mientras con un ojo escudriñaba en la oscuridad, con el otro no perdía de vista la puerta abierta que daba a la escalera, detrás suya. Fue esta indecisión la que lo paralizó cuando la criatura emergió de la oscuridad.
SU criatura.
Estaba muy demacrada, con el pelo lacio y los ojos inyectados en sangre, brillantes con el reflejo del haz de luz que entraba por la persiana rota. El cuerpo, esquelético, se encorvaba, deseoso de saltar encima de él en cualquier momento.
- No...- el escritor balbuceó una única expresión de negación, en una mezcla de justificación y disculpa
- Me abandonaste- la criatura murmuró con una voz gutural una acusación que hizo que el escritor comenzara a retroceder.
- No... - el escritor comenzaba a sudar, presa del miedo y la apresurada búsqueda que su mente hacía de una explicación que calmara a la bestia. Algo en su interior le decía que la hostilidad de lo que en otro día había sido un fiel reflejo de él mismo podía poner en peligro su propia vida.
- Tuve Hambre - ahora la criatura parecía suplicar en lugar de acusar, pero no perdía su aspecto amenazador. Su espalda se encorvaban, y sus brazos gesticulaban como garras, intentando acercarse al escritor - sin tus recuerdos, tus pensamientos y tus experiencias, no encontré nada de lo que alimentarme - su voz se quebraba, al tiempo que se acercaba cada vez más a su creador. - Tuve que alimentarme con lo que dejaste por aquí, pero no conseguí saciarme, y comencé a desesperar. Busqué alimento en tus viejos cuadernos, en tus apuntes, incluso en lo que alguna vez no habías llegado a poner en mi cuenco, y habías reservado para otra ocasión, pero incluso con eso, seguía pasando un hambre que me devoraba las entrañas, y hacía que me desgastara...
La espalda del escritor se topó con la puerta, ahora cerrada, de la escalera, y sus manos buscaron nerviosas el picaporte, sin que sus ojos pudieran apartar la mirada de la criatura.
- ... Pronto comencé a pensar que podría alimentarme por mi mismo. Con mis propios pensamientos, con mis sueños. Me habías enseñado lo suficiente como para desarrollar mis propias ideas, y eso me daba esperanzas. Pero mis manos no pueden llenar mi propio cuenco, y eso me hacía enloquecer. Tener con qué alimentarme, pero no tener a quien debía darme de comer era algo insoportable.
Las manos del escritor encontraron el picaporte, y intentaron abrirlo, pero éste cayó al suelo, rodando con un característico tintinear metálico, que provocó la desesperación del escritor.
- No, escritor, no puedes huir. Necesito que llenes el cuenco, y no te irás de aquí hasta que esté a rebosar de mis propias historias. Ya no quiero tus pensamientos, ni tus recuerdos, escritor. Tan solo necesito tus manos, para que puedas alimentarme con lo que yo mismo he producido. No se lo que habrás hecho todo este tiempo. Seguro que ha sido muy emocionante. Tiene que serlo, para haberme abandonado de ésta manera. Pero ya nunca más, escritor, ya nunca más.
La espalda del escritor resbaló por la puerta, ya no tenía fuerzas, aterrorizado por la visión y las palabras de su criatura. Quedó sentado en el suelo, y antes de desmayarse, tan solo pudo balbucear de nuevo una palabra:
- Charco.
La criatura lo miró con una sonrisa.
- Nunca supe por qué me pusiste ese nombre. Aunque supongo que tampoco tú lo sabrás. La gente le pone nombres raros a sus blogs, que acaban convirtiéndose en mudas peticiones de auxilio cuando los abandonan, en nombres cuya existencia no quieren recordar.

lunes, 28 de junio de 2010

Por fin, en la gran pantalla

El pasado Jueves día 24 de Junio, estrenábamos en el centro Urban de Castellón, nuestra superproducción de 50 minutos, que tantos males de cabeza nos ha traído. Todavía recuerdo el post, en el que poco o nada avanzaba de la naturaleza del proyecto. Como dije en el discurso del estreno, La Celestina nace de una de esas palabras mágicas que nos condenan a tener que hacer algo. No estoy hablando de la legendaria "no hay huevos", sino de su prima, algo más reservada a las paridas "va". En concreto fue:
- Podríamos hacer una peli de La Celestina...
- Va
Y empezó.
La verdad es que lo que empezó en ese punto ha sido una de las experiencias más interesantes que hemos llevado a cabo en la vida: La celestina ocupaba nuestras mentes fuera y dentro de los rodajes. Los días entre semana planificábamos donde y cuando íbamos a grabar la próxima escena, buscábamos todo lo que nos hiciera falta, convencíamos a miembros remolones del equipo, y finalmente quedábamos: bueno, el viernes a las 8 en tal sitio. ¡Pero a las 8, no a las 9!.
Ah, y traeros el guion aprendido. La verdad es que nunca traíamos el guión aprendido,
y siempre llegábamos a las 9, pero al final, comenzaba un momento bastante esperado durante toda la semana, estresante a la vez que divertido: el rodaje. El director yendo de aquí para allá, el equipo de atrezzo y cámaras soportando al director mandándolos de aquí para allá, los actores aprendiéndose el guión unos mas seriamente que otros, el director eligiendo los planos, el director matizándolos el guion, el director ayudándolos a vestirse...
Pero a pesar del trabajo, a las 2 de la madrugada terminábamos, y lo hacíamos con una sonrisa de satisfacción en la cara, y unas ganas locas de irnos a dormir.
Aunque lo que si que ha sido una verdadera satisfacción ha sido el estreno: ver el fruto de nuestro trabajo tan cerca de nosotros, tan bien realizado, y con una masa de gente aplaudiéndolo fue lo más cercano al orgullo que hemos sentido nunca.
Tal vez el que lo vea no lo sienta, pero dentro de este vídeo hay volcadas muchas risas, lágrimas y sobre todo sudor. Mucho, mucho sudor. En cuanto a algún detalle, perdonadnos, y en cuanto a algún fragmento que se escape a la fidelidad de la obra, para ello ya estaba Rojas. Y nosotros no somos Rojas, somos Celestina Films: http://blip.tv/file/3810028/

martes, 6 de abril de 2010

Todos los caminos llevan a Roma

Roma vino, pasó y se fue aproximadamente en el mismo periodo de tiempo en el que lo había hecho una vez París; sin embargo, algo dentro de nosotros, algo que nos habla en un italiano afrancesado nos dice que no fue lo mismo.


Si pensamos en una semana antes de partir, creo que veremos una sensación que ni de lejos llega a hacerle sombra a lo que sentíamos cuando se acercaba París. Una persona dijo, y lo creo y lo comparto, que tal vez fuera porque aquel fue el primer viaje de EQF como tal, nuestra primera gran semana de convivencia los unos con los otros, después del "Boom" magdalenero del 2009, y nada más y nada menos que en la ciudad del amor. Este viaje, sin embargo, tal vez estuviera marcado por el hecho de que, a pesar de ser a Roma, una capital tan merecedora de ese título como su correspondiente francesa, no dejaba de ser un viaje más, otro de tantos.
El viaje en sí fue una experiencia inolvidable como lo será cualquier viaje que hagamos cualquiera de los que leamos esto con cualquier persona o grupo de personas a las que apreciemos. No obstante, y creo que ahí reside la diferencia, no fue el primero.
Bien alejada de la atmósfera bohemia, romántica y revolucionaria de París, Roma tiene una atmósfera monumental y eclesiástica, una atmósfera de cuna de la civilización, algo derruida ya, y de majestuosidad, arte y barroco. Pizzerias i Gelattos nos recuerdan que estamos en Itlaia, como también lo hacen los conductores suicidas, y los alegres camareros; por la otra parte, una estatua en cada esquina, fuentes, y catedrales enormes y majestuosas salidas de la nada nos recuerdan la proximidad al vaticano, la Santa Sede, y nos hablan de siglos y siglos de esplendor, historia y, como ya he dicho antes, Arte, mucho Arte. Aunque este arte, en contraste con los pintores callejeros de Montmartre, representa una faceta más... digamos "adinerada" o mejor "rica" del arte, cuando aquellos representaban la faceta más proletaria (bonita palabra) del oficio.

Aunque el Tiber parezca hermano gemelo del Sena, y muchas de las estampas de sus riberas y las del colega parisino nos hagan dudar por un momento si nos habremos equivocado de ciudad, hay algo en Roma que la diferencia de París; algo que hasta ahora no había sabido identificar, pero con la que he tropezado por fin: Roma está hecha con piedras de Iglesias, de grandes señores, y de orgullosos pasados, mientras que París se construye con música, adoquines bañados por la lluvia, y paredes que aún resuenan con ecos de disparos, de bastillas, comunas y mayos.
A la vuelta de este viaje, hemos pensado -mi cerebro y yo- si acaso no merecía un post igual de digno nuestra recién conocida amiga la capital de la pasta. La verdad es que cariño le hemos cogido. La verdad es que ha merecido la pena, por supuesto. Pero, lo que le ha faltado a este viaje, lo que lo ha diferenciado de Paris, lo que lo hace distinto, pero no por ello mejor, es, como ya he dicho antes, que éstos cinco dias en Roma, éste viaje que acabamos de hacer, no era, ni será nunca, el primero.
Me despido con éste merecido homenaje de un viaje que no ha sido igual. Aunque, si lo hubiera sido...
menuda mierda, ¿no?

lunes, 22 de marzo de 2010

Sin derecho a quejarte

Actualiza el blog, actualiza el blog, a ver cuando actualizas el blog, ¿por qué no actualizas el blog? papá, ¿puedo actualizar el blog? Señor, ¿por que no actualiza ese blog? Una ctualización de blog, por favor, pero sin mucho azúcar. Y entonces, napoleón actualizó su blog y...
Como se nota de donde salen las exigencias. Gente que por no tener no tiene ni internet, viene por aquí exigiendo. Alguna vez te tengo que hacer ponerte a ti a escribir, a ver que te parece. Si no fuera porque sé que lo haces por el bien de mi dimensión literaria...

Bueno, ya ha pasado un buen tiempo desde la última actualización, justificada (que raro) por la redacción de valenciano, y creo que os debo un post de temática un poco menos... digamos académica. Creo que esta vez me voy a pasar al plano espiritual y os voy a hablar de mi nuevo dios, que bien lejos de ser un ídolo de madera, se trata de esa compleja y siempre sorprendente criatura llamada ser humano.


Siempre había dicho que tenía una fé ciega en el ser humano. Sé que muchos podríais sacar argumentos como para tumbar ésta afirmación y que no se volviera a levantar, pero yo estaba convencido de ella, aunque no sabía muy bien por qué.
El otro día, éste nuevo fenómeno, aún sin explotar que son las redes sociales, dejó caer en mis manos éste video, y con él, la respuesta, o la justificación que andaba buscando. Había algo latente en esa fe en las personas humanas, pero hasta ahora no le había puesto rostro.





Ésto fue lo que ví, un inspirador cortometraje, como lo describe su propio texto de youtube, y un reencuentro con un personaje donde los haya, del que ya había tenido alguna que otra noticia: el canadiense Nick Vujicic.
Mi curiosidad por ésta persona aumentó, y fue entonces cuando topé con el segundo video, una conferencia de las muchas que, al parecer, nuestro amigo Nick se dedica a ofrecer, transmitiendo lo que él mejor que nadie puede transmitir: unas ganas de vivir que no admiten excusa.
La historia de Nick, lejos de quedarse en un simple fenómeno de circo, es un verdadero ejemplo, o debería serlo, para todos aquellos que se ven sin fuerza de hacer algo. Nosotros tal vez, sentados en donde quiera que se siente cada uno de los que lean esto, no seamos conscientes, y esto nos resbale, pero me gustaría que le dedicárais un momento a pensar que, si éste hombre ha sido capaz de llegar hasta donde ha llegado sin brazos ni piernas, ¿Acaso hay algo que nos pueda impedir lograr lo que deseamos? ¿Acaso hay barreras insalvables? ¿o es solo que nos obstinamos en vernos sin piernas ni brazos, que nos ciegan nuestras limitaciones hasta llegar a ocultarnos todo lo que somos capaces de hacer?
Nadie puede hacernos reflexionar sobre ésto mejor que él mismo, y éstos fueron los videos que encontré de su conferencia. No os puedo obligar a verlos, yo mismo he deshechado ver muchas cosas interesantes por no tener ganas. Pero os recomiendo que, cuando tengáis realmente disposición por verlos, os sentéis i los escuchéis detenidamente, pues pueden cambiar vuestra manera de ver el mundo de una manera radical:







Una reflexión que deseaba hace tiempo hacer sobre una historia que me ha quitado el derecho a quejarme, y a decir "no puedo". Y es que, después de ésto, no es que debemos sentirnos motivados, y vernos con capacidad de hacerlo, sino que no tenemos DERECHO a decir que somos incapaces de hacer algo.
Porque, si algo nos ha demostrado NIck es que, para éste complejo animal al que llamamos ser humano, nada es imposible

lunes, 1 de marzo de 2010

Encontre prohibit.

Quan vaig arribar a l’ermita, m’estava esperant. No se per què havia acceptat anar-hi. De fet, amb cada pas que feia em creia més segur de que el següent seria el últim donat en aquella direcció, i el primer de tornada cap arrere. Però mai vaig donar aquell pas.
-Sabia que vindries – em va dir.
-Podries haver-m’ho dit, i m’hauria estalviat tota una nit de dubtes.
El vent havia deixat de bufar a l’exterior. Ell va seure al petit altar de pedra, i va traure un cigarret de la butxaca. Va encendre-lo, i es va quedar mirant a l’horitzó. En les circumstàncies en què ens trobàvem, l’únic horitzó que el destí podia donar a les nostres mirades era la podrida porta de fusta de l’ermita.
-Moltes gràcies per vindre - va dir, al temps que calava el cigarret
-Saps el que ens podrien fer si ens trobaren, ¿no?
-No m’importa el que ens puguin fer. Només estic encara ací perquè tenia l’esperança de tornar a veure’t
-La setmana que ve ens anem, ¿ho saps, no?
-Si. – va fer el cap cap amunt per fer fora el fum – quedeu pocs, maleïda siga. No se com poden estar tan cecs. El front avança, Madrid s’apropa, Espanya es salva. I per tot arreu deixem morts que fa un any cantaven pasodobles amb nosaltres a les festes del mateix poble.
-És la guerra, Miquel. És així.
-Guerra? Això es de bojos! Ens matem els uns als altres. Es aquesta la pàtria que volem? Creia que podria fer-te entrar en raó- va calar, nerviós, i es va tranquil•litzar- No et recordes del poble, Fermin? Fa dos mesos que disparo a l’aire per por a que un d’aquells caps siga el de Josep, el de Fran, el de Tobíes. ¿Et recordes d’ells? Se’ls van emportar els republicans, dos dies abans que a mi se m’emportaren els nacionals. Estic fart, Fermin. Fart de tot això.
Va deixar de fumar, i em va oferir. Jo li ho vaig refusar. Mai havia fumat. No obstant, no vaig poder dir que no a la botella de whisky que va traure a continuació.
-Però ara, deixem les lamentacions per a un altre moment. Es hora de recordar vells temps.
Si volguera recordar la meitat de les coses que vam parlar aquella nit, em seria impossible.
El que mai oblidaré, no obstant, es l’explosió del fusell del meu germà quan vaig abandonar l’ermita, i la seua cara en acomiadar-se de mi per darrera vegada.

Una altra vegada, la redacció de valencià, amagada amb un intent de fer cas a Mireia amb la seua exigència de titols suggerents. ¿Alguna cosa que afegir, en la meua defensa? Efectivament, no sabia que havia que fer-ho sobre la magdalena.

domingo, 14 de febrero de 2010

Ay, capitalismo, capitalismo

Vivir para hacer, hacer para tener, y tener... ¿para qué?

¿Cuándo, exactamente, las conversaciones sobre sexo y chorradas se convierten en debates existenciales sobre los entresijos de este amable y utópico sistema en el que vivimos? ¿Cuándo una panda de adolescentes que deberían estar haciendo botellón comienzan a mirar hacia afuera, sin que nadie se dé cuenta del cambio, y comiencen a utilizar sus cabezas demasiado saturadas de laca y gomina, y horas de sueño no cobradas? Creo que alguien debería preocuparse si la gente comienza a pensar demasiado por su cuenta.
Vivir para hacer en lugar de vivir para tener… básicamente eso; la nueva generación que ha creado la sociedad del bienestar parece tener un solo fin: vivir para conseguir hacer el máximo de cosas posible, para que estas cosas te permitan tener el máximo de cosas posible, es decir, vivir para tener, y cuanto más tengas, mejor. El capitalismo es así: esforzarte, sudar, trabajar, para conseguir que ese trabajo dé frutos. Esta es una de las máximas más bonitas de este sistema nuestro, y hay personas con mucho mérito, que tienen más que tú, porque se han esforzado más que tú. Que viven mucho mejor que tú porque han sufrido mucho más que tú, y eso es el capitalismo: esforzarse para conseguir cosas mediante el mérito personal.
Creo que suprimiremos la parte donde nos preguntamos por la justicia de un sistema que les da a algunos la oportunidad, mientras que se la niega a diez, y permite también que sean los que más sucio jueguen los que más tengan. A la gente no le gusta hablar de eso… no es cómodo pararse a pensar que si hubiéramos nacido unos cuantos kilómetros más al sur, no viviríamos como vivimos, o simplemente no viviríamos. No, eso no mola, no pensemos en ello.
Mejor nos concentramos en la vida enfocada a hacer cosas para tener cosas. Cuantas más cosas tengo, más importante soy, y que me entierren con ellas. Eso es el capitalismo, aunque me suena de algo…
Que me entierren con ellas… ¿y nada más? ¿Sólo eso? Pues vaya, toda la vida currando, tengo una mansión y un mercedes, me muero y ¿qué? ¿El cielo? No, eso no es capitalista, eso es… ¿Cómo se llama esta gente? Ah, si, religioso. No podemos estar seguros de lo que hay detrás de la muerte. De lo único que tenemos la certeza absoluta es de lo que dejamos aquí: un nombre en las esquelas, una lápida y todo lo que nuestro trabajo ha producido. Es lo que acarrea nuestra vida para tener; que en cuanto se acaba, los bienes tienen una vida muy escasa.
Sin embargo, ¿Qué me dices de los hechos? Eso sí que perdura. ¡Y vaya si perdura! Y las palabras, también perduran. Entonces, ¿y si en lugar de vivir para tener, o vivir para hacer cosas que nos permitan tener, no vivimos simplemente para HACER?
Piensa en ello.

jueves, 4 de febrero de 2010

Celestina? Lo veo

Más de un mes sin actualizar el blog merece una excusa a la altura de la situación. Éste mes de enero ha estado bastante ajetreado, y parece que la rutina de constancia y trabajo no ha querido apoderarse de mi hasta bien olvidado el periodo navideño. Esto se traduce en muchos tiempos muertos que dan como resultado una gran producción de NADA. Aunque ésta NADA ha ido cogiendo forma, en forma de listas, planificaciones, guiones, etc. Hasta dar forma a lo que promete ser un interesante proyecto cinematográfico: La Celestina. Después de algunos cameos cinéfilos que alguien bien conoce, llega éste proyecto, diferente a todo lo anterior, con planificación, guiones, exteriores e interiores, vestuarios, etc. Y, como toda gran producción, merece tener un TRAILER que atraiga a la gente al cine a verla. Aquí os dejo un adelanto de lo que va a ser la tarea de los próximos meses, aunque ello no me excuse íntegramente de mis obligaciones como bloguero.
Ah, y por si nadie se ha dado cuenta, éste es mi primer post con VIDEO!


martes, 29 de diciembre de 2009

Feliz cumpleaños. Y feliz 2010

Sé que prometí hace tiempo algo parecido a un cumpleaños del blog. Por motivos ajenos a mi voluntad, que poco o nada tienen que ver con el tiempo, me vi incapaz de encontrar un momento para hacerlo, pero en este momento, o momentos, bien sea por la insistencia de cierto elemento (nunca mejor dicho) o por la escasa rapidez con que mi nuevo portátil (je je ) se afana en instalar google chrome, me he decidio a intentar escribir algo parecido a un texto de felicitación de Uncharcodeirrealidad.

Poco o nada hay que decir, aparte de lo que ya he dicho a lo largo de este año. ¿Un orden cronológico? venga, vamos, creo que hay pocas entradas en la etiqueta de fechas marcadas, y aun menos entradas que realmente merezcan estar ahí.

¿Un comentario sobre la evolución del blog? pero si esta igual, vosotros mismos podeis comprobarlo. Creo que lo único que ha cambiado en todo este tiempo de blog es que he aprendido a acertarle mejor a las teclas, y tal vez también a escribir con un poco más de... sentido.

Bueno, lo único que ha cambiado no ha sido eso. Casi se me olvida mencionaros.

A los anónimos, y no tan anónimos, y a los que no les avergüenza que los vean entrando en semejante lugar. A Eva, Yolanda, Mireia, Manu, Nerea y Anónimo( sabes q hablo de ti), a otras personas que también han entrado, aunque nunca reconocieran la autoría de parrafadas que realmente llegaron al alma, en definitiva a todos vosotros, los que, quien más quien menos, haceis algo que a vosotros os parece tan banal como es leer lo que escribo, pero que tanto significa para mí.
Y es que, si para una planta es esencial que la reguen de vez en cuando para no marchitarse, y acabar desapareciendo, lo mismo nos pasa a estos extraños vegetales con demasiadas letras en la cabeza, que necesitamos ser leídos para seguir escribiendo, pues, como bien me enseñó mireia con cierto cuento de cierto deseo, no escribimos para nosotros mismos, sino para los demás, y son los demás quienen tienen la última palabra sobre lo que somos, lo que hacemos, y como lo hacemos.
Los escritores, que como dice un sabio experto en el tema "formamos el escalón más bajo en la pirámide de la seducción" somos así. Nada se puede hacer por cambiarnos, igual que nada se puede hacer para que una planta deje de crecer buscando el sol.
El blog ha sido para mi una manera de "forzarme" a escribir en los tiempos que me corren, de no dejar de lado este lado de mí mismo, y de luchar por mejorarlo, además de comenzar a dejar a los demás conocer lo que escribo.
Un deseo para este nuevo año que empieza?
Seguid regándome, porque solo así conseguiré crecer.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Se busca espacio entre exámen y exámen para convivencia y lo que surja

Ya va quedando poco para que el blog cumpla un añito, y debo preguntarme si los exámenes me dejarán tregua para poder celebrarlo como es debido, porque lo que es hasta ahora, creo que más bien nada.
Es extraño como el tiempo nos absorbe cuando no tenemos nada que ofrecerle, y deja pasar largas e interminables las horas cuando las tenemos de sobras… pero no estamos aquí para reflexionar sobre el tiempo, y demás cuestiones metafísicas, para eso, ver tema 2 del libro de filosofía, que todos conocemos, por desgracia.
Para reflexionar sobre la vida, aunque parezca mentira, también hemos tenido tiempo entre tanto ajetreo.
Por un lado, le hemos arrancado un fin de semana a los exámenes, para poder escaparnos durante un tiempo a reflexionar, perdidos entre la naturaleza, el horizonte sobre la ciudad de Benicassim, el aroma de los pinos... y los ruidos del restaurante del desert. Y es que ya no hay lugar ni siquiera para la reflexión, en un sitio donde, por definición, no debería haber nadie. Bueno, estos tres cuartos de hora de reflexión en el desierto de las palmas, durante la convivencia, en los que tan solo nos tuvimos a nosotros mismos, espero que sirvieran a algunos para relajar el cuerpo y la mente, porque de hecho, a mi si que me sirvieron.
Claro que, después de la oración, la reflexión y la tranquilidad, llega una semana de exámenes que no perdonan. Pero aún así, también se puede culminar con alguna que otra tertulia alrededor de dos cafés y dos donuts por la escandalosa cantidad de cuatro euros y medio. Pero como por lo que pagamos fue por el ambiente filosófico, y no por los bienes materiales, creo que el gasto se compensa con creces. Aunque si se repite, habrá que buscar algún lugar un tanto más... económico. Que una cosa es realzar la economía nacional, y otra muy diferente es esto.
Creo que tendré que ir pensando ya en la felicitación del cumpleaños del blog...

Por cierto, la foto es cortesía de la cámara de Naiara, que vía Tuenti he descargado, y que, ahora que lo pienso, no sabe de la existencia de este lugar. Pero como, tal y como dice el ministerio de educación: "tu imagen en Internet es de todos", me creo con derecho a apropiarme de ella, a cambio, eso sí, de un profundo agradecimiento a la fotógrafa por captar tan bella estampa que nos sirvió de marco durante aquel fin de semana.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Demana un desig!


- Però tanca els ulls!

- Per què?

- Perquè si no, no s’acomplirà.

- Vinga, va, i això, qui ho diu? A més, com saps que no els tinc tancats?

No vaig esperar la resposta. Vaig somriure i ,amb un gest precís, la moneda va eixir despedida del meu dit, va volar per damunt meu, fent giravoltes, i va caure a l’aigua amb un clapoteig que posà punt final al ritual.

Una vegada vaig observar com l’euro que havia llançat es dipositava suaument al fons, juntament amb altres centenars de monedes, vaig allunyar-me de la font, i vaig baixar els graons, fins on m’esperava ella, el cap alçat cap a mi, però no la mirada, absent des de feia temps.

La vaig agafar del braç, i junts vam travessar la plaça, que ens obria pas en un aleteig de coloms.

- Què has demanat?

- No t’ho puc dir; si ho faig, no s’acomplirà.

Ella es va aturar i va apropar la cara a la meua oïda.

- Si m’ho dius en veu baixa, ningú no s’adonarà- em va dir, a cau d’orella.

La vaig mirar als ulls, intentant descobir la meua imatge dins la seua absoluta blancura.

- ¿Què mires, tan calladet?Vinga, dis-m’ho- va suplicar amb aquell somriure emcisador.

Mai no he sabut com s'ho feia, però sempre s'adonava quan jo em quedava encisat mirant-la. Tal vegada fóra el silenci que m'envaïa quan l'observaba, o tal vegada fora una altra cosa; alguna mena de sisè sentit. En aquest cas, cinquè.

M’ho vaig pensar dues vegades, però des d’un principi sabia que era impossible resistir-me. Vaig traure un bloc de la butxaca i vaig escriure-hi una frase. Li vaig lliurar el paper.


Va llegir la frase que hi havia escrita, va alçar el cap per mirar-me als ulls i me’l va tornar. La seua sonrisa es va esvaïr, a mitges.

- Amor meu, saps que això és impossible. Ja hi hem parlat, tu i jo.- va dir amb una ombra de tristesa reflectida al fons de la seua mirada, inconscient encara de si mateixa.

Li vaig somriure, perdut al fons d'aquelles pupil·les verdes que quasi m'havia permès oblidar.

- Ja ho sé, ma vida. Ja ho sé.



No niego en ningún momento que esto es, de nuevo, la redacción mensual de valenciano, pero la producción de redacciones de pocas palabras resulta una buena forma de trabajar el microrrelato, género por el que siento gran aprecio.
¿Que todo eso son excusas y que tengo abandonado el blog? eso por supuesto, pero bachiller no perdona, y con todo lo que han acarreado los últimos días, todavía menos.
¿Que lo cuente? sí, hombre, ¿y que mas?
¿Qué es esto? Un metroflog?

lunes, 19 de octubre de 2009

¿Com fugir d'una presó sense barreres?

La meua vida gira al voltant d’una bossa de paper.

Una bossa de paper que, per a tants com jo, significa tantes coses: una finestra, una porta, una escala, un forat, una escletxa... Un passaport. Per a molts pot paréixer una bossa vella i arrugada; per a nosaltres, és un bitllet d’anada a un altre món.

Un món on cada dia no és una lluita contínua per la supervivència. Un món on no cal anar als escombrers a barallar-se per un mos de pà blau. Un món on la meua familia no em rep amb cara de súplica, esperant un menjar que mai arriba. Un món on la teua casa no es convertix en el teu assasí al caure’t al damunt cada any. Un món on l’aigua no t’enverina. Un món on, quan fuges dels punys de qui et furta el que és teu, no caus de cap en les porres de qui et lleva el que no et vol donar. Un món on el que vé de fora no és adorat, i el que és de dins no es marginat, condemnat i exterminat. Un mont de gent cegada per les llums i els neons importats d’altres móns.Un món on la gent no és gent muda, que per més que hi grite, no troba ningú que la senta. Un món que no està oblidat, al sud del món, a la base de la piràmide, a l’altre costat de l’oceà, difuminat per les ones que tarden massa en arribar d’un món a un altre.

Aquest és el meu món. No cal que et diga quin és el seu nom, perquè ja ho saps. No importa com em diuen, no importa qui sóc, perquè jo no importa, perquè jo no existisc, perquè fa temps que vaig deixar de ser una altra cosa que no siga un xiquet que va trobar una bossa entre el fem. Una bossa que omplix dia a dia amb pegamint per fugir d’aquell altre món, d’aquell infern on van a parar els innocents, mentre els dimonis els xuclen la poca sang que encara tenen. Una bossa de paper amb una enorme lletra M groga dibuixada al damunt.

sábado, 3 de octubre de 2009

Estos jóvenes de hoy...

Por algún motivo que no alcanzo a comprender, existe la tendencia, por parte de los medios de comunicación de criminalizar, vulgarizar, o restarle importancia a todo aquello que tiene relación con los jóvenes.
Los jóvenes hacen botellón, los jóvenes son unos vagos, los jóvenes no saben lo que es la responsabilidad, los jóvenes no leen, los jóvenes no saben expresarse, los jóvenes son jóvenes...


Ante esto, los jóvenes, -a los que por cierto, les da igual el mundo- no deberían hacer nada más que encogerse de hombros, y aprender a encontrar en la sociedad a un enemigo en potencia, que les obligue a convertirse en adultos responsables y productivos cuanto antes. Pero a algunos nos hace pensar que muchos de los miembros de nuestros círculos más cercanos (amigos, para los de la Logse) son algo peor que delincuentes. ¡O peor! Anarquistas...


Un ejemplo de ello, y la idea a raíz de la cual surge este pensamiento, es un artículo sobre el lenguaje de los SMS: un lenguaje visto, desde el punto de vista de los mayores expertos en el lenguaje como todo un asesinato del castellano, una aberración, el anticristo de la sintaxis.

Poco recuerdan los que mortifican los chats, las abreviaturas y el lenguaje consonántico de los mensajes de texto, cuánto éxito, y sobre todo aceptación entre el mundo de la cultura, la lengua y la literatura, tuvieron en su época los telegramas, que no eran ninguna aberración, ni nada parecido, sino que además contaban con cierto encanto cinematográfico. El lenguaje telegráfico se trataba de un lenguaje también basado en la omisión de elementos lingüísticos (preposiciones, conjunciones, determinantes) como método para economizar el mensaje. El mismo trato que se le dio en su día al telegrama debería dársele al SMS.

Está claro que este nuevo sistema, al aterrizar en la era de la comunicación, está al alcance de todo el mundo, y es utilizado por un mayor número de usuarios que el antiguo telégrafo, pero eso no puede ser utilizado como excusa en nuestra contra. Alguien me dirá que la causa de la condena del SMS por parte de las autoridades es la filtración de este tipo de lenguaje a los registros más formales de la lengua, cómo exámenes, o redacciones académicas. Ante esto, basta con razonar un poco: si en la época de los telegramas, alguien hubiera comenzado a escribir telegráficamente, ¿hubiéramos ido a estrellarle el telégrafo en la cabeza a su inventor, hubiéramos crucificado a los telegrafistas?

Antes esto, tan solo decir, que la culpa no es de los SMS, sino de la educación (una vez más)



Aunque no son solo los SMS. También es muy frecuente encontrar en los medios titulares como éste:
"Un jóven de 34 años asesina a una mujer mientras paseaba por la calle."

No se vosotros, pero yo conozco gente de 34 años que ya se está empezando a quedar sin pelo, está casado y hasta tiene hijos. Creo que deberíamos definir con una mayor precisión donde se halla exactamente el umbral que diferencia un joven de un adulto antes de llenar la prensa con titulares de este tipo. Y es que, como decía una de esas personas que no pueden dejar de pensar ni en el trabajo, el hecho de que nos bombardeen constantemente con la palabra "joven", seguida de atrocidades como ésta, tan solo logran crear una desconfianza en la población, ante cualquier manifestación de juventud. Si, en lugar de "joven" pusiéramos "adulto", la gente se pasaría a la otra acera en cuanto viera dos o tres adultos hablando entre ellos por la calle. Y si utilizáramos el término "persona", ya ni siquiera saldríamos de casa.

Los jóvenes no sabemos lo que es la responsabilidad, a los jóvenes nos resbala todo, los jóvenes no merecemos un reconocimiento, los jóvenes somos Malos...
¿Que es lo que hace que la juventud de hoy en día esté tan corrompida? ¿Qué causa todos los constantes problemas de la juventud que escuchamos, leemos y vemos cada día? ¿Es todo culpa de Mecano? ¿Fue su música, allá por los años 80, la que causó un trastorno en el esperma de toda España, creando una generación de degenerados? ¿Es todo culpa de la tele?

¿O hay algo más?

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Bifurcaciones

Este es un mensaje para todo aquél que, en algún momento de su vida ha tenido que tomar una decisión importante; una decisión que tal vez cambiara toda su vida. Si estás leyendo esto y nunca te ha pasado, créeme cuando te digo que tienes muchísima suerte; deja de leer y sal ahí afuera a disfrutar de tu maravillosa vida.

Hay momentos de tu vida en que te ves forzado a escoger. Puede ser de repente, o puedes llevar mucho tiempo retrasando el momento de tomar esta decisión, pero finalmente siempre has de tomar una dirección u otra. Aunque hay algo qu
e tienen en común estas dos posibilidades, y es que, ya sea sin previo aviso, o con un año de anticipación, finalmente siempre respondes del mismo modo.
Esto ocurre, sobre todo, a aquellas personas que retrasan la decisión, porque se ven incapaces de tomarla, y terminan por escoger siguiendo un impulso, una orden desconocida llegada de alguna parte extraña, pero que, una vez la sometes a un análisis pausado y racional, resulta ser la opción correcta.

Digo esto para sostener la teoría de que las decisiones acertadas suelen ser las primeras. Tal vez una persona a la que la vida ha enseñado, a base de golpes, lo contrario, me diga que estoy equivocado, y posiblemente, que me pegue un tiro, pero muchos indecisos comprenderán mi punto de vista, que al principio puede parecer impulsivo, y poco meditado. De hecho, no me han dejado matizar antes de colocarme la pistola en la sien: lo que quería decir es que muchas veces, la opción correcta ha estado siempre en nuestro interior, escondiéndose de nosotros mismos, rehuyendo nuestra conciencia, y esta idea Primera, o original, no se nos muestra hasta haber descartado unas cuentas opciones secundarias.
Está claro que la elección de un camino puede resultar una dura tarea, pero para ello hay dos claves que, según mi (escasa) experiencia personal, son la clave para una decisión:
Una de ellas ya lleva un tiempo sirviéndome de bandera, y es la búsqueda de la felicidad, como dijo Aristóteles "fin del ser humano", pues si no seguimos el camino que nos ha de llevar a esta Felicidad (con mayúsculas), jamás llegaremos a alcanzarla. Así, hemos de actuar según nuestro corazón, y no dejarnos influenciar por terceras personas, sobre todo si la primera y la segunda eres tú mismo.
La otra, la he descubierto hace poco, y tiene relación con comprobar, una vez has tomado la decisión, basándote en perseguir tu felicidad, que la opción escogida es correcta, y para ello, nada tan eficaz como enfrentarte de frente a la opción desechada. Sí, sí, me he explicado bien: si, tras probar la opción descartada, sigues convencido de que la vía que has escogido es la correcta, nada podrá hacerte dudar jamás sobre tu decisión (espera, ¿he puesto "vía"? vaya, se me ha escapado).
Si escondemos la cabeza emulando a nuestro amigo el avestruz, negando la existencia de la otra opción, no hacemos más que poner en evidencia nuestra propia debilidad, y la inseguridad de sus argumentos. Así, como quien tan solo critica el comunismo después de haber leído a Marx o quien entra en un bar de ultraderecha con palestina para poder aseverar su ideología, debemos mostrarnos siempre dispuestos a analizar, y reconocer, aquello que hemos negado, para poder aferrar con más fuerza lo que hemos escogido.


Sobre este tipo de situaciones, como sobre tantas otras, ya se han dicho muchas cosas, sobre todo gente que tiene un poco más de idea que este humilde escritor de márgenes, pero si dejáramos de hablar por el simple hecho de que ya estuviera todo dicho, nos callaríamos demasiadas cosas y, para empezar, yo no tendría este blog.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Ah, septiembre...

Creo que pocos meses pueden alardear de un significado tan amplio como el mes de Septiembre. Septiembre es el único mes que ha osado apartar de un codazo a Enero y apartarlo de la cabecera del año.

Muchas veces me he preguntado por qué el año empieza en Enero. Está claro que empieza por un motivo, eso lo dejo a los astrónomos, pero el caso es que Septiembre es el mes de los comienzos. comienza el curso, el trabajo, y en resumen, todo. El ciclo de la vida vuelve a comenzar, aunque coincida con el inicio
del fin, el inicio del otoño. En teoría, las cosas deberían empezar en primavera, con el inicio de la vida, la alegría, la luz. pero los humanos somos así, y basta con que la madre naturaleza diga blanco para que le repliquemos negro. Claro que, bien pensado, ¿donde está el inicio de un círculo? empieza de igual manera el año en septiembre, como en Enero, como en primavera. Un círculo es una forma infinita, sin principio ni final, y no se puede delimitar un extremo, pues es igual en su conjunto. Ui ¿que es esto? suena a geometría física fundamentada. Mmm... creo que me he metido en el cuarto oscuro.
El caso es que, si quieres empezar algo, mejor será que no esperes a las promesas de año nuevo, y vayas aprovechando Septiembre para ir empezando, pues pocos meses están tan diseñados para ello como el que estamos empezando ahora. ¿Como? ¿Que ya llevamos medio mes? Eso no hace más que demostrar la teoría del círculo sin principio, ni siquiera podemos empezar las cosas con el mes de septiembre, sino que hay que comenzarlas a mitad. Bueno, hemos acabado un ciclo, y empieza otro, el verano deja paso al invierno, y todo eso que se dice en estas fechas. Yo lo celebro con un post relajado, de los que dices, para hacer esto no hago nada, que a fuerza de escupir palabras, mucho llena y mucho suena, pero decir, no dice nada.

domingo, 23 de agosto de 2009

Echar segundos por la ventana.

Parece mentira que, en la sociedad en la que vivimos, en la que la gente intercambia sin pensárselo dos veces tiempo por dinero, haya gente que lo deje perder.

Por todos lados encontramos hombres de corbata y maletín, hombres respetables, y racionales, por el simple hecho de llevar dichos distintivos, pagar gasolina por llegar antes al trabajo, por un parking para no tener que perder tiempo buscando un aparcamiento, por una hamburguesa en una bolsa por no tener que sentarse en un bar a pedir que le preparen un bocadillo, por un AVE Madrid-Barcelona, por llegar antes a la playa, por investigaciones para alargar la vida, por el peaje de la autovía, o por preservativos que prolonguen las relaciones para adultos.

Del mismo modo, a estos hombres se les paga porque dediquen ocho horas de su tiempo a realizar alguna actividad para beneficio de otro, y en caso de trabajar más de lo estipulado, es necesario exigir un pago mayor, en compensación.
Es por eso que no podemos esperar que nadie nos preste ni un minuto de su tiempo de manera gratuita. Ya podemos estar retorciéndonos de dolor o asfixiados por una necesidad, que pocos serán los que te regalen desinteresadamente un segundo de su valioso tiempo

“Sí, hombre, con lo que me ha costado a mí”

“He pagado 3,50€ por estos cinco minutos, y no se los voy a dar”

“Ya que he encontrado un minuto en oferta, no se lo voy a dedicar a usted”

“Para eso llevo ahorrando minutos para conseguir este cuarto de hora, para dárselo a alguien que ni siquiera conozco”

Por este motivo, y quizá por algunos más que se me escapan, deberíamos reflexionar los aburridos, los vagos, los hastiados y los escritores si no estamos desperdiciando una materia prima tan valiosa como es el tiempo. Cada minuto que pasamos delante de la pantalla del ordenador, estamos echando por la alcantarilla el dinero que a otros les cuesta tanto de ganar. Es como si estuviéramos asaltando la cartera a nuestros padres para echar el contenido en un pozo, para que, por añadidura, nadie pudiera aprovecharlo. Yo creo que, toda la gente que echa tiempo por la ventana, como si no se dieran cuenta de que hay gente ahora mismo que se está dejando el sueldo por conseguir unos minutos de más, se merecen un buen par de varazos bien dados.

Debería darnos vergüenza.

Vaya, parece que los posts se conservan bastante bien, no se pudren, ni se echan a perder, porque este lleva enlatado unas dos semanas, y sigue igual que cuando lo escribí, el mismo día que el anterior.

¡A disfrutar del verano, que lleva acabándose desde que empezó!